- Coloca sobre cada rebanada de pan una loncha de jamón y una de queso. Si quieres, puedes añadir una pequeña capa de mantequilla, mayonesa o mostaza para darles un toque extra de sabor.
- Si deseas, también puedes poner una hoja de lechuga sobre el jamón para darle frescura al sabor.
3. Enrollar los panecillos
- Con mucho cuidado, comienza a enrollar las rebanadas de pan con el jamón y el queso en su interior, asegurándote de que quede bien apretado pero sin romper el pan. Si quieres que queden bien sujetos, puedes cortarlos en pequeños rollitos de 2 o 3 cm de ancho, o dejarlos enteros como grandes rollos.
4. Cocinar (opcional)
- Si prefieres hacer los rollitos más crujientes, puedes dorarlos en una sartén. Calienta un poco de aceite o mantequilla en la sartén y pon los rollitos a fuego medio hasta que estén dorados y crujientes por fuera. Esto les dará una textura crujiente y un sabor aún más delicioso.
- Si prefieres dejarlos frescos, simplemente sírvelos tal cual están.
5. Servir
- Una vez que los rollitos estén listos, puedes servirlos tal como están o acompañarlos con alguna salsa, como mayonesa, salsa de mostaza o incluso ketchup. ¡Quedan deliciosos tanto fríos como calientes!
Variaciones:
- Rollitos vegetarianos: Puedes sustituir el jamón por rodajas finas de aguacate, espárragos o tomates secos.
- Añadir condimentos: Si quieres darles un toque más especial, espolvorea orégano, albahaca, o pimienta negra antes de enrollar.
- Rollitos más elaborados: Añade un poco de pollo asado o atún desmenuzado para convertirlos en un plato más completo.
Conclusión
Estos rollitos de jamón y queso con pan molde son la opción perfecta para aquellos que buscan algo sencillo, sabroso y rápido de preparar. Son ideales para una merienda, un aperitivo o incluso para llevar a un picnic. Puedes personalizarlos según tus gustos, y seguro que todos quedarán satisfechos. ¡Anímate a prepararlos y disfruta de esta deliciosa receta!
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